El estallido de sangre y dolor que me envolvió al
perder a mi hijo acabó con mi alma. No podía creer lo que estaba
ocurriendo, ¿Por qué? ¿Qué astuto, cruel y grotesco dios puede permitir
tal desdicha, tal sufrimiento? No, el mundo ya no tiene sentido para
mí, pues para mí todo ha acabado. Espero no vivir mucho más, no volver a
sufrir de nuevo, no volver a sentir nada. Mortal, injusta y nefasta
es la diestra bofetada que el destino me asesta, y jamás podré ya olvidar, aun
muriendo, lo mucho que he sufrido y sufro. ¿Por qué insisten estos
incompetentes y necios médicos en atenderme, cuando yo ya no soy nada?
¿Cómo pueden primero dejar morir a mi hijo, y luego pensar siquiera que
yo pueda seguir viviendo? ¡Ah! Ojalá, ojalá yo hubiera muerto y él estuviera
aquí, con su padre.
Sobre el canto primero de la Ilíada, y el personaje de Aquiles Por Díaz Anula. ¿Te gusta escuchar poesía? Pincha en esta frase Lejos de buscar la realización de un estudio objetivo de la obra Homérica, este ensayo tratará con subjetividad el texto tal como lo haría Croce, no tratando de ilustrar con la verdad, sino con una interpretación; se centrará en el canto uno, en el que Aquiles monta en cólera contra Agamenón y desiste de luchar. Tras una breve introducción, separaremos el canto en distintas secciones para luego focalizarnos en los acontecimientos y versos de mayor relevancia y belleza para la comprensión del citado héroe, al que se tratará de hacer ver como el primer romántico, el hombre, o héroe, clásico que se movía por motivos más propios de un personaje del siglo XVIII que del suyo. Hay muchos relatos mitológicos y términos que es necesario conocer para comprender la obra, y aunque sean nombrados, en este estudio no serán explicados ni narrados. Para una l...
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